
Domingo 8 de junio de 2025. La Iglesia Presbiteriana Emanuel Santiago celebró la clausura del retiro de Pentecostés y la Santa Cena en un ambiente espiritual de gratitud y alegría.
El pastor Manuel inició el sermón con Hechos 2:1, resumiendo la historia de esta celebración. Continuó citando varios textos del Antiguo Testamento, explicando que estas son fiestas solemnes y gozosas en las que el pueblo de Israel celebraba la cosecha de las primicias de la tierra. Señaló que Pentecostés también representa para nosotros la mayor primicia: Jesús.
El pastor enfatizó que debemos comprender esto con el corazón, pues Dios se reveló a sí mismo por medio de su Hijo, quien fue entregado por nuestras transgresiones. Romanos 4:25 nos recuerda que, mediante este sacrificio, se abrió el cielo para nuestra salvación. Para concluir, el pastor habló al corazón de todos los presentes y de quienes se conectaron desde otras ciudades, diciendo:
«Muchos decimos que no estamos preparados, que no tenemos nada especial, que no tenemos capacidad, que todo nos asusta. Pero el Espíritu Santo nos fortalece con todo lo que nos falta, dándonos dirección y sabiduría. El poder del Espíritu Santo nos ayuda y nos da la fuerza para vivir el día a día, ayudándonos a vivir vidas santas, y así llevamos a cabo la Gran Comisión con pasión en nuestros corazones. Por lo tanto, evangelicemos en todo momento, seamos obedientes, busquemos la santidad y cumplamos la Gran Comisión que el Señor nos ha encomendado. Amén.»
Finalmente, se celebró un momento especial y muy esperado: la Cena del Señor, donde, como Cuerpo de Cristo, recordamos con gratitud el sacrificio del Señor. El día concluyó con un hermoso momento de comunión, compartiendo una comida juntos y celebrando la gracia recibida, en un ambiente de alegría, unidad y gratitud a Dios.